Maria Rivas “Hasta pronto”

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“Por el honor de tu amor y el ser parte de tu trascendental existencia”.
Rosi Soto

La prodigiosa diosa musical y artista pictórica venezolana María Rivas fue memorada en solemne y emotiva misa pública por su eterno descanso. Sus restos regresan a Venezuela el 19 de octubre.

María Rivas fue aplaudida por sus fieles seguidores y personalidades del mundo artístico, quienes se dieron cita el pasado lunes 30 de septiembre en la Iglesia Guadalupe de la ciudad de Miami, para dar las sentidas condolencias a su hijo Jeremy Loscher, su muy querido primo Miguel Rivas, así como al bajista y productor musical venezolano Miguel Chacón, quien fue su esposo, y a quienes la artista consideraba “su familia del alma”, Leana y Ken Bresnahan e hijas, junto a sus más entrañables amigos, quienes le acompañaron hasta su último respiro. En la fe profesada por la artista se realizó el ceremonial religioso, oficiado por el sacerdote Israel Mago, donde la imagen de Rivas rodeada por el tricolor venezolano fue protagonista, junto a sus cenizas y arte pictórica ante la imponente réplica de La Piedad de Miguelangelo, rodeada de un rosario y un altar embellecido con lirios, rosas y exóticas flores blancas. 

La primera lectura de Eclesiastés 3:1-11 fue realizada por Irene Trujillo, entrañable amiga de la artista, quien además lideró el Rosario de la Misericordia con el cual partió bajo su rezo y música al descanso eterno, rodeada de amor y leales amistades.

Se entonó el canto del Salmo 23 y Ruby Romero, su hermana de vida e hija del recordado compositor y maestro Aldemaro Romero, dupla musical perfecta de María Rivas, realizó en inglés la segunda lectura de la carta del apostol Pablo a los Filipenses 3: 20-21.

Las palabras iniciales fueron ofrecidas por su protectora, la americana Leana Bresnahan, quien conmovió al relatar cómo su corazón quedó prendido de amor hacia María Rivas desde la primera vez que la escuchó cantar la canción de protesta “Hasta cuando ya no aguanto” en el insigne Teatro Teresa Carrero en el año 1990, convirtiéndose en parte de su familia.

El músico y promotor cultural Boris Bossio, quien es distinguido como uno de sus más cercanos afectos, brindó muy conmovido sus palabras, resaltando las inigualables virtudes de quien innegablemente marcaba con su carisma, espiritualidad y talento a quien le conociera.

Fue antesala a las palabras de Jeremy Loscher,  su único hijo, quien estelarmente presentó el carácter profundamente humanista y espiritual de su muy adorable y bohemia madre.

Con el postudio de la oración “Hazme instrumento de tu paz” de San Francisco de Asís, de quien María Rivas sentía apasionada devoción, y la magistral interpretación del tema “Hablaré catalán” por la salmista de la ceremonia, Irelei Silva, se conmemoró musicalmente su memoria, siendo aplaudida espontáneamente por los asistentes, con el sentido y eufórico grito: “María Asunción, este no es tu último aplauso”, dado por su cercano amigo Carlos Ríos.

A la altura de su carácter y mística esencia estuvo el ceremonial de “Hasta pronto” para María Rivas, donde resaltaron los conmovidos rostros de músicos y productores como Alejandro Campos, Javier Mendoza, Boris Milan, Juan Carlos Perez-Soto,  Gabriel Cifuentes, Kai Sanchez. Insignes jazzista americanos como Nicky Orta, Wendy Pederson y figuras como Gabriel Abaroa, presidente de los Latin Grammy, junto a su esposa, Carolina Perpetuo, Elisa Rego, Sandra Eichler, Belén Marrero, Jesús Enrique Divine, Sujeid Mijares, Ibrahim Guerra, Solange Rivero y el diseñador Alexis Carballosa, entre doctores y enfermeros del Bastist Hospital, quienes la cuidaron en su tratamiento y convalecencia con devoción, como el doctor Gilberto Torres.

La legendaria María Rivas falleció el pasado jueves 19 en el Baptist Hospital de Miami, a los 59 años y como consecuencia de complicaciones respiratorias severas, sobrevenidas por su padecimiento de cáncer, enfermedad que sobrevivió por más de siete años tras ser diagnosticada, alcanzando grandiosos éxitos en sus últimos anos, como su paso en 2018 por la alfombra roja de los Latin Grammys, como nominada en la categoría de Música Tropical Tradicional, por su álbum “Motivos”, un tributo a la música de Aldemaro Romero e Italo Pizzolante.

Con casi cuatro décadas de carrera artística, cantó en países como Japón, Alemania, Austria, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Países Bajos, Panamá, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana y Suiza. Y en su prolífera carrera musical se cuentan 11 álbumes contentivos en su discográfica, infinidad de obras de arte pictóricas alrededor del mundo, que además la llevaron a ser invitada por la Academia Latina de la Grabación para diseñar la imagen oficial de la décimo cuarta entrega de los Latin Grammys, en 2013. Cantaba en español, inglés, portugués e italiano, y hasta en sánscrito. Siendo el latin jazz su género más prominente, y considerada ecléctica musicalmente, irrumpió con total versatilidad en diversos géneros como la salsa, balada y hasta  urbano y electrónico. En sus múltiples facetas creativas, la integral y versada artista diseñaba y confeccionaba sus atuendos para  escenas, siendo además trajeada por importantes diseñadores de modas, quienes encontraban en su estilizada figura un maniquí perfecto, de impecable garbo. Con un innegable legado como humanista, ecologista y como promulgadora de la paz y la libertad, María Rivas siempre será recordada como La Voz Rebelde de Venezuela y su más insigne exponente del jazz de cara al mundo.

Emblemáticos temas como “El motorizado”, “Manduco”, y “Como lo haces tú” la inmortalizan, como su humanista existencia. Y en su último esfuerzo para cantar, pese a su precaria condición respiratoria, aceptó la invitación de Ilan Chester para grabar el tema “Lo Feo”, una oda musical que ilustra lo hermoso que puede transformarse lo feo, siendo este canto su mensaje y despedida.

Las cenizas de la insigne María Asunción Rivas Castro llegarán a su natal Venezuela el próximo 19 de octubre, junto a quien fuera su pareja, el bajista y productor musical venezolano Miguel Chacón, para volver a su casa, su santuario añorado, donde en su jardín de bastones será sembrada por su voluntad expresa para seguir floreciendo con su arte.

Algunas fotografías son cortesía de Patricia Laine Romero, nieta del maestro Aldemaro Romero y fotógrafa personal predilecta de María Rivas.

Rosi Soto / Miami

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